The Beatles / Nadie sabe para quién trabaja.
Según se cuenta y se sabe, esta imagen es de sus más publicadas por el mundo. Nada fácil es llamar atenciones usando el ícono de los pandrosos del submarino amarillo. Pareciera que ya todo está dicho sobre ellos, pero “Rocko” enseñó en Berlín que no.
De Irán hasta España, pasando por Brasil, Pakistán y Bosnia, el lienzo llegó a los ojos del Hard Rock Cafe de la capital alemana, desde donde buscaron por Google el código postal de Pilar Blanco para enviar una postal de saludos y solicitudes de imprimir, créditos correspondientes, un generoso poster de tan ecléctica obra de “Rocko”. El negocio se arregló bien, porque a todas luces los alemanes suelen ser unos caballeros.
Otra suerte similar ha corrido la pieza, al ser blanco de copistas subsidiados por una empresa que solía hasta hace un par de años transferir algunos yenes a Garduño, a cambio del permiso de reproducir tal obra de manera literalmente idéntica, a manos de pinceles locales, en alguna parte de Asia.
Texto: Alberto Sánchez López



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